Ayer vi una película bastante... Cómo decirlo... ¿Idiota? Su título; Idiocracia. Su director; el creador de Beavis and Butt-head (tanto la película como la serie de TV con la que pasé mi adolescencia).
Idiocracia tiene un comienzo más que interesante, enganchando al espectador con un planteamiento divertido e inverosímil, pero de alguna extraña manera, desde algún punto de vista extremo, podría llegar a ser cierto en una de esas posibilidades remotas. Con esto, no nos cuesta creernos, aunque sea muy poquito, la situación que se ve en el film (exagero, sí. Ejem). Lo malo es que a medida que la película avanza, pierde fuelle, excepto algunas escenas que son graciosas (sin más). Mala, muy mala, pero recomendable para aquellos freaks que quieran ver una peli con un argumento que daba juego a muchas más paridas y muchos más chistes. Recomendable también para fans de Beavis and Butthead, ya que encontrarán algún que otro guiño a la serie de dibujos.
Después de ver Idiocracia, abrí sin querer otra película en mi ordenador. Esta vez le tocó el turno a Nothing, del creador de Cube.
A ésta le pasa un poco lo mismo que a la primera, pierde fuelle a medida que avanza la película, dando la sensación de que Natali no supiera qué cojones hacer a los tres cuartos de hora de metraje, cosa que nos lleva, sin lugar a dudas, a una situación más surrealista que la trama en sí, que no consiste en más que ver cómo dos colgados se levantan un día rodeados de la más absoluta nada (o de un absoluto todo, según se mire o se comprenda).
No os creáis que la situación de encontrarse rodeados de la nada llevará a los protagonistas a tener conversaciones filosóficas o matemáticas o científicas en general. La película roza el esperpento (a partir del minuto 45 sobre todo) y busca un humor ácido sin quebraderos de cabeza.
Idiocracia tiene un comienzo más que interesante, enganchando al espectador con un planteamiento divertido e inverosímil, pero de alguna extraña manera, desde algún punto de vista extremo, podría llegar a ser cierto en una de esas posibilidades remotas. Con esto, no nos cuesta creernos, aunque sea muy poquito, la situación que se ve en el film (exagero, sí. Ejem). Lo malo es que a medida que la película avanza, pierde fuelle, excepto algunas escenas que son graciosas (sin más). Mala, muy mala, pero recomendable para aquellos freaks que quieran ver una peli con un argumento que daba juego a muchas más paridas y muchos más chistes. Recomendable también para fans de Beavis and Butthead, ya que encontrarán algún que otro guiño a la serie de dibujos.
Después de ver Idiocracia, abrí sin querer otra película en mi ordenador. Esta vez le tocó el turno a Nothing, del creador de Cube.
A ésta le pasa un poco lo mismo que a la primera, pierde fuelle a medida que avanza la película, dando la sensación de que Natali no supiera qué cojones hacer a los tres cuartos de hora de metraje, cosa que nos lleva, sin lugar a dudas, a una situación más surrealista que la trama en sí, que no consiste en más que ver cómo dos colgados se levantan un día rodeados de la más absoluta nada (o de un absoluto todo, según se mire o se comprenda).
No os creáis que la situación de encontrarse rodeados de la nada llevará a los protagonistas a tener conversaciones filosóficas o matemáticas o científicas en general. La película roza el esperpento (a partir del minuto 45 sobre todo) y busca un humor ácido sin quebraderos de cabeza.
